En Toribío los indígenas decidieron 'fuetiar' a los cuatro hombres luego de cinco horas de deliberaciones. Los presuntos milicianos de las Farc habían sido sorprendidos cuando estaban instalando un 'tatuco'- mortero artesanal, contra un helicóptero en zona rural de este municipio nortecaucano.
En el Sitio de Asamblea Permanente SAP, CECIDIC, norte de Toribío, la comunidad aborigen en pleno decidió castigar o aplicarles 'remedio' a los cuatro presuntos miembros de la guerrilla de las Farc, entre ellos un menor de edad, quienes la semana pasada fueron sorprendidos por miembros de la Guardia Indígena instalando un 'tatuco' contra un helicóptero, lo que pondría en riesgo la seguridad de los comuneros, que habitaban cerca de lugar que habían escogido para ejecutar el atentado.
Se dio a conocer que a los tres adultos los sometieron a 30 fuetazos, mientras que el menor recibió solo 10. Así, los nativos dejaron claro que se castigará sin vehemencia cualquier brote de violencia y que no toleraran que sus miembros se dejen 'arrastrar' hacia ella.
El acto, en el que la comunidad indígena también manifestó estar cansada de la guerra y de los múltiples ataques perpetrados por los grupos armados, fue presidido por veinte gobernadores y consejeros procedentes de resguardos de los municipios de Toribío, Belalcázar, Caldono, Silvia, Jambaló, Suárez y Santander de Quilichao.
"Este proceso hace parte de plan del control de territorio que estamos haciendo las autoridades indígenas en el norte del Cauca. No queremos ni a las Farc, ni al Ejército, ni a ningún grupo armado, por eso estamos adelantando este tipo de acciones y las vamos a seguir realizando", dijo Jesús Cháves, consejero Mayor del Consejo Regional Indígena del Cauca, CRIC.
Por su parte, los comuneros que asistieron a la asamblea, manifestaron que ya es hora que los guerrilleros empiecen a recibir los castigos por tanto daño que le han hecho a sus territorios.
"Hemos sufrido mucho por esta guerra, queremos paz, queremos tranquilidad, queremos trabajar sin presiones, y la única manera de lograrlo es buscando, castigando y sacando de nuestras tierras a los grupos que nos están haciendo daño", dijo una mujer integrante de la guardia indígena.
Los presuntos guerrilleros, luego del juicio indígena y del respectivo castigo, fueron dejados en libertad, sin embargo, los miembros de la comunidad les hicieron saber que si seguían en dichos grupos corrían el riesgo de ser desterrados de la región o condenados a prisión.
