Emprendimiento cultural que rescata la magia de la ciudad clásica, a través de rutas teatralizadas.
Por: Fabrit Albert Cruz
Después de pasar revista a las calles de Quito, Ecuador y observar que las rutas teatralizadas eran la reivindicación de su historia, Jafeth Gómez comprendió que era eso lo que le hacía falta a la capital caucana; una expresión artística que permitiera rescatar el encanto de sus raíces, y valorar la ciudad por lo que es: "una belleza arquitectónica con un legado que no se puede dejar perder".
Por eso con la compañía, creatividad y esfuerzo de un puñado de amigos emprendieron, juntos, la búsqueda que permitiera gestar las bases de esta iniciativa. "Comenzó como algo sencillo, pero poco a poco fue cambiando, y la responsabilidad comenzó a crecer", relata Jafeth.
Y 'rebrujando y esculcando' en los archivos históricos de la ciudad nació Popayán, Memoria y Encanto, una iniciativa de emprendimiento que por medio de rutas teatralizadas da vida a la época del siglo XVIII y XIX. "Este es un proyecto profundo y serio que busca ser sostenible en el tiempo", expresa este artista.
Luego de definir los objetivos de esta importante iniciativa inició la búsqueda de profesionales que encarnaran los personajes de la época pero justo en ese momento se presentaron algunos inconvenientes; los actores de teatro de la ciudad exigían un pago mínimo por el trabajo y "dinero era lo que no había".

De allí que la interpretación de los cuatro personajes principales de las obras corriera por cuenta de los mismos líderes de la iniciativa, así nunca hubieran pisado las tablas de un teatro.
En el caso de Jafeth, se le encargó la interpretación de un pintor, trabajo que lo tiene fascinado porque esa es la profesión que lleva
ejerciendo hace más de 30 años. "Este papel me ha permitido acercarme mucho más a la historia del arte de la ciudad", comenta.
Se suma a este personaje, Manuel, un cochero que dentro de sus características debía ser discreto, sin embargo mientras conducía, se enteraba de cosas que a veces, sin quererlo, dejaba escapar entre la servidumbre y lugares que frecuentaba; otras de las protagonistas es Antonia la chichera, conocedora de muchas recetas y brebajes para sanar ciertos dolores, especialmente del corazón.
Cierra el ramillete de personajes, María Catalina, mujer mestiza, orgullosa de serlo, sensible, adelantada a su época y amante del conocimiento, quien nos comparte algunas historias de la vieja Ciudad Blanca, y con un tinte crítico y muy sutil, revela el papel que jugaba la mujer, especialmente entre los siglos XVIII y XIX.
Después de meses de esfuerzo, investigación y montaje, este miércoles 5 de septiembre, este colectivo artístico y cultural presentan Popayán Memoria y Encanto, en la Fundación Casa Caldas (calle 3 # 4-70) centro de la ciudad a las 6:30 de la tarde.