A los capturados se les investiga por el asesinato de tres hombres, habitantes de la calle, a quienes presentaron como guerrilleros dados de baja en supuestos combates registrados en zona rural del Cauca el 25 de agosto del 2007. Un fiscal les imputó el delito de homicidio en persona protegida.
Ninguno de los militares aceptó responsabilidad
en el triple homicidio. / Foto: agendapropia.com
En las últimas horas el Juzgado 28 Penal Municipal de la ciudad de Cali, con función de control de garantías, dictó medida de aseguramiento a un suboficial y cuatro soldados profesionales pertenecientes al Ejército, por el asesinato de tres hombres en la vereda El Clarete, ubicada en zona rural de Popayán.
Según las investigaciones realizadas por unidades de la Fiscalía, el asesinato de los tres indigentes se registró el 25 de agosto del 2007. Ese día el sargento Aldemar Ramel Cervantes Pedroza, y los soldados profesionales Saúl Esteban Vallejo Angucho, Pablo de Jesús Valencia Gallego, Fidel Antonio González Mina, y Otoniel Rivera Rentería informaron a sus superiores que habían dado de baja a tres guerrilleros en medio de un enfrentamiento armado.
No obstante, investigaciones que iniciaron miembros del CTI establecieron que las víctimas identificadas como Luis Carlos López Hurtado, Carlos Alberto Satizábal Porras y Eder Obando Mestizo, eran habitantes de la calle que habían sido contactados por los militares en la capital del Valle del Cauca. Y que luego de entregarles dinero y ropa fueron engañados con la oferta de un supuesto trabajo en Popayán, ciudad donde fueron asesinados.
Luego de cinco años desde que fue cometido el crimen, un juez expidió las respectivas órdenes de captura y el Cuerpo Técnico de Investigación de la Fiscalía, CTI, se encargó de la detención de los cinco militares implicados.
Fuentes oficiales indicaron que el fiscal encargado del caso, en la audiencia de imputación, les atribuyó los delitos de homicidio en persona protegida y solicitó la medida de aseguramiento en su contra mientras se avanza con el desarrollo del juicio.
Aunque ninguno de los militares aceptó su responsabilidad en el triple homicidio, a esta hora se encuentran detenidos en la sede de la Tercera Brigada del Ejército ubicada en la ciudad Cali.